INTRODUCCIÓN
El municipio aparecía como Vall de Evo en el censo de 1842.[1] Luego se denominó Vall de Ebo hasta que en 2007 cambió su denominación por la actual en lengua valenciana. La denominación castellanizada Valle de Ebo no aparece como oficial en ningún registro histórico del INE.
El hito más interesante de Ebo es el paisaje de sus 32,4 km² del término donde encontramos el río Ebo (o Girona).
Se accede a esta localidad por carretera, desde Alicante, a través de la N-332, tomando luego la CV-700 para acceder a Pego y enlazar con la CV-712.
El término de Vall de Ebo limita con los términos municipales de Adsubia, Castell de Castells, Orba, Pego, Tollos, Valle de Alcalá, Vall de Gallinera y Vall de Laguart.
Historia
Son pocos los datos históricos conocidos sobre este municipio en el que se han encontrado restos neolíticos, calcolíticos y de la Edad del Bronce. Aún se pueden encontrar en el valle restos de las alquerías que la componían y que, con sus topónimos, delaten su origen moro: Bisbilan, Ben icid, Benicais, Serra, Benisuai, Millans, Cairola, Beneseit y La Solana. Ebo es la única que sobrevivió a la expulsión de 1609. Después de unirse a la revuelta de Al-Azraq fue repoblada, por su primer señor, Bernardo de Sarriá, con cristianos mallorquines.
ECONOMIA
Su economía ha sido tradicionalmente agropecuária, la cual cosa explicaría la intensa deforestación de su término. Su agricultura es la típica de secano: olivo, cereal, almendro y algarrobo. También se cultivan algunos frutales y hortalizas. La propiedad de la tierra se encuentra ampliamente distribuida, aunque la pobreza de la misma explica la fuerte emigración que ha sufrido la localidad.
TURISMO
-Iglesia barroca de San Miguel. Conserva una talla de la Virgen de los Desamparados del siglo XVII.
-Cueva del Rull* : situada en el municipio, posee importantes valores geológicos
La cavidad está desarrollada en conglomerados calcáreos de edad miocena (entre 23,5 y 5,3 millones de años de antigüedad) y se localiza en la unidad geológica del Prebético. Presenta abundantes espeleotemas con orígenes y morfologías variadas como son las estalagmitas, estalactitas, coladas, banderas, etc.
FIESTAS
Fiestas Patronales. Se celebran durante la primera semana de agosto.
Durante la década de los noventa, se celebró una feria de notable éxito llamada La Feria del Trueque.
GASTRONOMIA
La cocina de la Vall d’Ebo, al igual que las de los otros valles de la Marina, se caracteriza por ser autosuficiente. Aislada durante siglos, la alimentación tradicional se basaba en verduras, frutas, aceite de oliva, trigo y sobretodo carne de cerdo. Así como champiñones, aceitunas, almendras, miel…según la estación. De ahí aparecieron platos típicos como “les coques al forn, escaldades o fregides”.
A partir del S.XX se introduce el arroz, procedente de la costa, convirtiéndose en un referente de la cocina, con arroces caldosos, con lentejas o con garbanzos verdes… De la costa también llegaron pescados ahumados y salados.
Y merecen especial mención los embutidos como la butifarra, la sobrasada o las salchichas.
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