"Pasar la Nochevieja fuera de casa se está convirtiendo en algo muy habitual en nuestra sociedad."
Muchos escogen estas fechas para esquiar y otros, en cambio, prefieren conocer nuevas culturas y saber cómo celebran la entrada del nuevo año en otro país. En esta edición, el destino
escogido ha sido Berlín, la capital de la República Federal Alemana.
Berlín es una ciudad con un pasado reciente cruel y sangriento. Ha sido escenario y punto clave de la II Guerra Mundial y además, ha sido el ejemplo más significativo y a pequeña escala de lo que se conoce hoy en día por la Guerra Fría. Una ciudad que ha pesar de la dura situación vivida ha sabido salir adelante y modernizarse.

La capital alemana ofrece un sinfín de variedades culturales y de ocio. Desde el punto de vista monumental, debemos mencionar que debido a las guerras que se han vivido la ciudad y, por lo tanto, sus monumentos fueron destruídos, por eso la mayoría de ellos han tenido que ser reconstruídos.
Es muy bonito pasear por las calles berlinesas y saborear su encanto, aunque en diciembre y a menos catorce grados puede resultar muy duro. Sin embargo, es inevitable caminar para conocer la esencia de la ciudad. Podemos decir que Berlín está dividida en ocho barrios de interés turístico: el centro o lo que está alrededor de una de las avenidas principales Unter den Linden, la isla de los museos (Museumsinsel), al otro lado del río Spree la parte norte y el este, en la zona más oeste está Charlottenburg, Kurfüstendamm, Tiegarten y Kreuzberg.
En el centro encontramos grandes avenidas lujosas y llenas de tiendas, grandes plazas como Parisier Platz donde se encuentra la famosa puerta de Brandenburgo, el monumento que se ha convertido en símbolo de la ciudad. Se trata de la parte más señorial. Aquí también podemos encontrar la Biblioteca Nacional, la Universidad de Humboldt, una de las más privilegiadas a nivel europeo y el recién monumento al Holocausto. Se trata de un espacio amplio lleno de bloques de hormigón de la misma talla pero de diferente tamaño. Es como una especie de laberinto que cuando te adentras en él sientes el agobio y la frustración que muchas víctimas sintieron o al menos eso es lo que pretende.
En la isla de los museos el principal monumento que podemos ver es el Berliner Dom (la catedral berlinesa). Un edificio barroco elegante y sofisticado que suele encantar a los turistas ya que se encuentra ubicada junto al río proporcionando una panorámica espectacular. En la isla, como su propio nombre indica, están algunos de los principales museos de la ciudad. Podemos destacar el museo de Pérgamo que en su interior alberga el famoso altar de esta ciudad y monumentos tan significativos del arte antiguo tanto de Grecia y Roma como del Próximo Oriente como las Puertas de Ishtar de Babilonia.
Si vamos a la zona este, estaremos situados en la plaza más comunicada de toda Berlín, estamos hablando de Alexanderplatz, la estación por excelencia por donde pasan todos los metros y trenes. Ahí también encontramos la famosa torre de la televisión (Fernehturm). Asimismo, si paseamos por las calles del este podremos ver diferentes iglesias como la de Nikolaikirche.
En Tiergarten se encuentra el parque más emblemático de la ciudad con este mismo nombre. Por él traviesa la famosa avenida del 17 de junio donde se celebra una de las fiestas de fin de año más populares de Alemania y de Europa. Una calle llena de carpas y casetas con música variada y en directo, comida típica y otros productos de interés turístico. La verdad es que fue espectacular. Habían escenarios con pantallas por toda la avenida. Se trataba, por lo visto de un gran acontecimiento que la gente no se quería perder, porque estaba abarrotado a pesar del frío que hacía. Todo el mundo esperaba ansioso la llegada del nuevo año, aunque allí no tienen costumbre de comerse 12 uvas, de repente ya estábamos en el 2011.
Si paseamos por aquí veremos la columna de la Victoria y al fondo la Puerta de Brandenburgo. Algunos de los monumentos más característicos de esta parte es el Reichstag (el Parlamento alemán) con su fantástica cúpula de cristal.
En la zona de Kreuzberg debemos destacar el “Victoriapark” otro de los parques más bonitos de la ciudad y el museo judío que muestra una panorámica general de la historia y la cultura de la comunidad judía de Alemania y las repercusiones que tuvo el Holocausto. Aquí encontramos muchos objetos como libros y fotografías que pretenden hacer revivir los recuerdos y las historias de los judíos.
En la parte oeste, Charlottenburg se convirtió en el centro económico y comercial, sobre todo en torno a la calle Kurfürstendamm. Aquí podremos ver la famosa iglesia destruida con dos estilos muy diferenciados la “Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche”. Junto a ella encontramos uno de los mercadillos navideños más acogedores y divertidos, había música de todo tipo y los alemanes intentaban integrar a todos los visitantes dentro de su cultura.
Un poco más al oeste toparemos con el palacio de Charlottenburg, la residencia de verano de algunos monarcas alemanes. También aquí se puede ver el mausoleo y algunas esculturas de interés cultural.
En cuanto a la gastronomía, las salchichas son su plato estrella. Las podemos encontrar de todo tipo y en todos los lados. Sin embargo, la cocina alemana consiste también en la elaboración de la carne de cerdo como el codillo o algunas sopas calentitas y pesadas para combatir mejor el duro invierno. Una de las bebidas más conocidas es el llamado vino caliente, nosotros no estamos acostumbrados a tomar el vino de esa manera, pero para ellos es algo habitual.
Que más se puede decir de una ciudad llena de historia, cultura y alternativas muchas alternativas de todo tipo. En Berlín podemos encontrar variedad en todos los aspectos. Una ciudad que te sorprenderá seguro.
GALERÍA DE IMÁGENES
http://www.laguia.com/es/noticias/gandes-viajes/berlin-en-fin-de-ano.html#sigProGalleria12207227b0
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